Validez legal
El valor de una firma no depende solo de la tecnología: depende de la evidencia que la acompaña y del marco normativo aplicable. Acá explicamos qué prueba genera BloSign en cada firma, cómo se demuestra la identidad e integridad del documento y qué regula cada país donde operamos.
Firma electrónica vs. firma digital
Ninguna es mejor que la otra: cambia el nivel de identificación exigido y el respaldo probatorio que necesita el documento. Ambas conviven dentro de BloSign.
Es la opción adecuada para procesos frecuentes, donde se necesita agilidad, evidencia digital y trazabilidad clara. Cubre la mayoría de los documentos que las empresas gestionan a diario.
Se utiliza cuando el documento requiere un nivel adicional de respaldo, mayor exigencia de identificación y una mayor solidez frente a posibles disputas o auditorías.
Valor probatorio
Cinco pilares sostienen el respaldo de cada documento. Explorá cada uno en lenguaje simple, con ejemplos concretos.
Cada firma queda respaldada por datos verificables.
La evidencia digital es el conjunto de datos que demuestra qué ocurrió con un documento, quién intervino y cuándo. Es lo que le da respaldo a una firma electrónica frente a cualquier consulta futura.
Cuando alguien firma en BloSign, la plataforma no solo guarda el archivo firmado. También registra los datos que permiten responder quién firmó, desde dónde, en qué momento y sobre qué versión exacta del documento.
Un respaldo claro y consultable para cada operación. Si mañana alguien pregunta cómo se firmó un contrato, la respuesta está disponible en segundos, sin depender de correos ni capturas de pantalla.
Preguntas que la evidencia digital responde en cualquier momento:
Los controles técnicos que sostienen estos pilares se detallan en seguridad.
Marco normativo
BloSign opera en Argentina, Uruguay, Chile, México y Brasil. Cada jurisdicción define qué modalidades reconoce y qué requisitos debe cumplir el proceso de firma.
Reconoce Firma Electrónica Simple y Avanzada. La FEA equivale a la firma manuscrita. Marco vigente desde 2001.
Uruguay fue pionero en LATAM en legislar la firma electrónica y define los requisitos técnicos de cada modalidad.
Reconoce valor probatorio ante los tribunales chilenos tanto para la firma simple como para la avanzada.
Regulan la firma electrónica y la constancia de conservación con sellado de tiempo para documentos comerciales y laborales.
Creó la ICP-Brasil, la infraestructura de clave pública que ordena el uso de firmas electrónicas en el país.
FES es la firma electrónica simple y FEA la firma electrónica avanzada, con requisitos reforzados de identificación del firmante.
Nota importante: el contenido de esta página tiene propósito informativo general y no constituye asesoramiento legal. La validez de una firma electrónica o digital puede variar según el tipo de documento y la normativa aplicable en cada jurisdicción. Para casos específicos, recomendamos consultar con el área legal correspondiente.
Preguntas frecuentes
Coordinamos una sesión con nuestro equipo para revisar tus documentos y el nivel de firma que corresponde a cada proceso.